Entrevista: Hernán Osuna
Luego de un 2025 en el que giraron fuerte por Europa, el grupo chileno, comandado por el bajista, productor, cantante y multiinstrumentista Fernando Bühring, afronta lo que queda del 2026 con el lanzamiento de algunos singles que serán parte del tercer LP del grupo “Everlasting”. Para anticipar la espera, Feel The Music dialogó con el músico chileno sobre el flamante material, las giras, su labor en Torque Records, el estudio y sello discográfico del cual es propietario y más. ATER está listo para la conquista.
Comencemos hablando sobre “Sleep”, el nuevo single de la banda, un track muy oscuro con un videoclip de gran producción. ¿De qué trata esta canción? ¿Qué podés comentar al respecto?
Lo pasamos muy bien haciendo el video. La canción es súper triste, trata de un estado de desesperación total, de depresión por haber perdido a un amor muy importante. Y de quedar en ese limbo de no querer ir a dormir para no enfrentar el día siguiente. Y a la vez estar queriendo dormir todo el día, porque no quieres estar despierto en este mundo enfrentando tus sentimientos. Ese estado de insomnio y limbo que acabo de describir es de lo que se trata la canción.

“Sleep” forma parte de Everlasting, el nuevo y tercer disco de ATER que saldrá a la luz en enero de 2027. Estuviste a cargo de la producción del LP y sé que fue mezclado por Dan Lancaster (Muse, Bring Me The Horizon, Blink-182) y masterizado por Tony Lindgren (Opeth, Sepultura) en los Fascination Street Studios de Örebro, Suecia. Quiero preguntarte cuánto te demandó el proceso de composición y cómo se dio el contacto con Dan Lancaster y Tony Lindgren.
El proceso de escribir la música y producir el disco fue muy rápido. Cuando volvimos de la primera gira internacional que hicimos en 2024 con Batushka, antes del cambio de nombre. Volvimos a Chile y yo me encontré en casa muy motivado para escribir música nueva tras la publicación de “Somber”, el segundo álbum de la banda. Tocar ese material en vivo me permitió soltarlo y poder comenzar de nuevo. Durante tres meses escribí toda la música y la parte instrumental y las letras fueron surgiendo en el estudio, paulatinamente y de manera espontánea. En el estudio surgió la inspiración de la música misma.
¿Qué hay con respecto a las voces?
Eso tomó mucho más tiempo porque, como sabes, hay muchas más voces limpias en nuestro álbum y eso, para mí, es algo totalmente nuevo; fue un desafío enorme. Luego de que ya estuviera la versión de demo, con todas las canciones y sus letras, no estaba contento con las voces y la parte cantada: no estaba funcionando. Así que me puse en contacto con Thomas Geiger, un productor en Berlín, y me fui una semana para allá, solo trabajando con las voces limpias. Reinterpretando todo desde cero, rehaciendo cosas y añadiendo algunas partes nuevas que él sugirió. Fue un proceso muy genial, creativo e íntimo, que me impulsó a hacer tomas de voces súper honestas. Solo faltaba enviar el álbum a mixing. Inicialmente lo iba a hacer yo, pero teníamos una gira por delante, así que hablamos con los muchachos de la banda y acordamos enviárselo a alguien. Yo ya tenía pensado quién quería que hiciera ese trabajo.
Contame más, por favor.
Cuando estábamos en medio de esa gira descubrí a Swallow The Sun y su disco “Shining” (Century Media Records, 2024). Me volaron la cabeza la música, la composición y la producción. Me puse a buscar quién había hecho todo y era esa dupla: Dan Lancaster en mixing y Tony Lindgren en mastering. Así que dije: “Voy a apuntar a las estrellas y voy a contactarme con ellos a ver si se motivan“. Sinceramente no esperaba que fuera a suceder. Posteriormente me contactó el manager de Dan Lancaster y nos pusimos a trabajar. Fue como un milagro. Increíble que nos tomaran en cuenta. Lo mezcló re bien, y el proceso fue súper natural y súper rápido.
La banda suena oscura, hasta “nórdica” diría, y su género justamente es dark metal. Encuentro cierto paralelismo entre Chile y países nórdicos como Finlandia, Suecia, Noruega, Dinamarca o las Islas Feroe, en cuanto a la cantidad de bandas de rock y heavy metal que hay e incluso la geografía. Son países relativamente chicos en cuanto a extensión territorial y con muchas montañas y lagos. Por otro lado, creo que es un gran momento de Chile en la música heavy metal. Ustedes giran por el mundo con ATER, Mawiza, banda de metal mapuche, también tourea por Europa y Decessus, la banda capitaneada por Ignacia Fernández, ganadora de Miss Mundo Chile 2025, fue el último hit chileno del metal a nivel mundial. ¿Qué podés comentar al respecto?
Es un momento muy interesante y muy particular, creo que nunca se había dado. Las bandas chilenas están despertando. Nos estamos dando cuenta que tenemos que tomar las cosas con nuestras propias manos. Aquí siempre se ha esperado que venga un salvador, un sello de afuera como Century Media o Nucleat Blast y te saque afuera al mundo y ya. Eso no ocurre. El estado actual de la industria internacional de la música heavy metal está lento y frenado. Además, para esos sellos y otros firmar a una banda lejana y posicionarla representa una inversión grande, ya sea por el tema de las giras, las visas y costos adicionales. Así que nos dimos cuenta que teníamos que hacer todo por nuestra propia cuenta: música, videoclips de calidad, producción. Otras bandas empezaron a hacer lo mismo y nos empezamos a unir todos.
Contame sobre Torque Records. ¿En dónde está ubicado? ¿Cuántas salas tiene? ¿Qué servicios se ofrecen allí?
Torque Records tiene su base aquí en Santiago de Chile, en el corazón del barrio de Ñuñoa, una zona súper céntrica a 20 pasos de la estación de metro. Contamos con dos salas, un control room y un live room, bastante grandes. El control room es muy cómodo, también hemos hecho sesiones completas ahí, incluso, porque en realidad es una sala grande de 8 metros de largo. Tenemos todo el backline necesario de alta calidad y está todo enfocado en el metal, y es toda la colección de cosas que he adquirido luego de veinte años de trabajar en esto, cosas que compré mientras vivía en México y USA. Tuve que hacer varios viajes para poder traer todo, pero ya se logró. Así que a mediados de 2024 abrimos las puertas oficialmente. En cuanto a los servicios que ofrecemos, hay de todo: por supuesto, mezcla, mastering, sesiones remotas y más, grabaciones de álbumes, grabaciones en directo y más. También tengo una sociedad con un realizador audiovisual y estamos ofreciendo playrooms, sesiones para YouTube y tenemos cosas en nuestro canal de YouTube. Próximamente estaremos haciendo más cosas y vendrá una banda polaca a grabar a nuestro estudio el próximo año.
En 2025 ATER sumó más de 110 shows en Europa y giró junto a íconos como Cradle of Filth, Possessed, Venom Inc. y más. Supongo que tendrás algunas anécdotas de esos tours y viajes...
Hay muchas cosas para contar. El primer tour que tuvimos fue para Batushka, ellos estaban en un momento de mucha atención mediática, así que los shows estaban llenos. Justo después se cambiaron el nombre a Patriarkh. Una anécdota que puedo contar es que nos dimos cuenta de que todo era diferente a lo que pensábamos. Íbamos manejando un motorhome, como siguiendo el bus del tour, y manejábamos nosotros, durmiendo dos horas y siguiendo. En esta clase de tours no hay roadies, no hay crew.
Tuvieron que armar todo.
Sí, en ese caso el opener es el roadie. Empezamos a trabajar re duro para todas las otras bandas, no entendiendo mucho cómo funcionaba al principio. Luego de una semana, el tour manager, llamado Daniel, se nos acercó, me llamó a mi oficina y me dijo: “Tenemos que hablar”. Pensé algo malo, encima, los polacos al principio son muy fríos. Subí a su oficina temporal en el venue y, súper serio, me dijo: “ATER es una banda muy sólida, suenan muy bien y trabajan durísimo. Sigan así”. Ese día estábamos teniendo unos problemas internos en el grupo y ese llamado nos alivió mucho. Porque validaron a la banda. Fue el empujón que necesitábamos para terminar la gira con todo. En todas las giras, seamos openers o no, siempre hacemos las cosas con buena predisposición, riéndonos. A veces es mucho, muy demandante, pero así se aprende.
¿Qué equipamiento utilizás para los shows en vivo?
Tenemos un set up muy simple y muy diferente. Usamos modeladores, no usamos amplificadores. Para entrar y salir lo más rápido, lo hacemos con XLR a consola, modeladores Cortex para guitarras, yo tengo un Anagram para el bajo y utilizamos la batería disponible del tour, con triggers. Todos tenemos in-ears, pero no tenemos sistemas inalámbricos, ni mixer. Desde nuestra laptop hacemos una salida con backing track y en el otro canal escuchamos el metrónomo y la voz de pequeña guía.
¿Qué te llevó a la música? ¿Qué discos te marcaron en tu infancia?
En mi infancia tuve una experiencia que me marcó y fue antes y un después en esto. En los 90 había música genial, estaba el grunge, el rock alternativo. Mi madre escuchaba r&b, hip hop y estaba muy pegada al primer álbum de Jamiroquai. Cuando escuché el bajo de Jamiroquai, me volví loco. Dije: “Quiero tocar eso”. Más tarde, mis padres me regalaron un bajo a los 9 años. Un amigo de mi madre, muy hippie él, vino a visitarnos, me vio que estaba tocando el bajo y se sentó con un set de batería que había en casa a tocar un tema de Primus, “John the Fisherman”. Nota por nota. No lo podía creer. Ahí me di cuenta de que era eso lo que quería hacer. Les Claypool fue mi primer bass hero.
